Comentario: «Ya no llores, palomita», de Sócrates Zuzunaga

Comentario: «Ya no llores, palomita», de Sócrates Zuzunaga

«¿Hasta cuándo, pues, los pobres vamos a estar aguantando abusos de todo tipo?»

Superficie 

«Ya no llores, palomita», de Sócrates Zuzunaga es una novela corta sobre la historia de un amor inocente que tendrá que sobrevivir a la crueldad. Libro publicado por la editorial Quimérica.

Zuzunaga es profesor de profesión y trabaja en la Universidad de Ciencias y Humanidades y en centros educativos de Lima. Es ganador de múltiples concursos literarios a nivel nacional e internacional, entre los que destacan el Premio Internacional de Novela Copé Oro 2009, con su obra «La noche y aullidos», el primer Premio Latinoamericano de Novela Juvenil 2012 con su obra «Palomita de Sol», entre otros.

Sentados frente a un hermoso paisaje 

«Ya no llores, palomita» inicia con la descripción de Kolkamarca, un bello pueblo rodeado de tierra fértil, vida y mucha alegría. En aquel lugar nace un gran e inocente amor a primera vista.  Clemente, personaje principal, ve por primera vez a Anatolia y sabe que ella será su único amor, pero como nada en la vida es sencillo, este se verá manchado por la muerte, dudas y desgracias…

Zuzunaga nos presenta la historia de un pequeño que se enamora desde muy joven, primero con inocencia; luego, con pasión; y, al final, con seguridad. Ambientado en la época del terrorismo y en la época de peones y patrones. La fuerza y el abuso de poder será una constante durante toda la novela, además, las diferencias económicas serán cruciales para decidir el final o continuar de algunos personajes.

Un pequeño amor

Clemente es un niño huérfano que ha sido recogido por Abraham Rojas Pimentel, su patrón, y le sirve como peón en su chacra, junto a él, se encuentran más peones, incluyendo a los padres de Anatolia. Esa niña que le roba suspiros cada que la ve.

Desde pequeños, él no puede dejar de admirar sus trenzas, sus sonrisas y su fuerte personalidad, porque ella, en algún momento lo defiende y le cae a golpes a un niño que solo los sabe molestar. Mientras van creciendo, su amistad se vuelve más fuerte y los lazos que los unen los acercan tanto que comienzan a percibir qué siente el uno por el otro, pero la desgracia cae sobre la familia de su gran amor y Clemente tendrá que replantearse algunas cosas.

La casa de Anatolia se teñirá de negro y como si fuera cosa de la mala suerte, una desgracia tras otra caerán sobre ella.

A la raíz

Clemente es un niño que tendrá que madurar con rapidez y darse cuenta de la injusticia y la diferencia que existe entre ellos y la vida de su patrón. Tendrá que soportar la muerte desde muy pequeño, la violencia que cae sobre la niña de sus ojos, y, sobre todo, cómo un acto «puro» puede encubrir la verdadera maldad.

Esta novela nos muestra la evolución del amor y el choque que se tiene con la realidad y diferencias. Clemente y Anatolia comprenden desde jóvenes que por más sentimientos puros que tengan, estos no se mantienen indiferentes al entorno. 

Zuzunaga nos trae una narración andina con la descripción de los lugares y costumbres. Además, evidencia el machismo de la época con los sentimientos posesivos que tiene Clemente. Las injusticias estarán a la orden del día con el accionar de Jorge Luis. La pobreza e indiferencia dejarán huella en los padres de Anatolia. Y el final… el final es tremendo porque cierra el círculo de una acción que no encaja en la personalidad de Abraham Rojas Pimentel.

Personajes curiosos

Clemente

  • Huérfano desde pequeño. Sabe que la pobreza, indiferencia e ignorancia puede ser la principal causa de muerte.

Anatolia

  • Una pequeña inocente que tuvo que vivir crueldad y abusos a muy corta edad.

Padres de Anatolia

  • Ambos son victimas de la indiferencia y la pobreza de diferente forma.

Abraham Rojas Pimentel (patrón)

  • Un hombre con dinero y «bondad», pero que disfruta poner en «orden» a sus peones para recordarles que él es quien mantiene el poder.

Jorge Luis (hijo del patrón)

  • Un joven que vuelve de la capital solo para ejercer presión y abusar a los peones.

 

Si te gusta…

«Ya no llores, palomita» es una excelente novela corta para conocer y recordar las injusticias a las que muchos han tenido que sobrevivir y seguro siguen sobreviviendo.

«Belleza y miseria» de Efer Soto también es una novela con una descripción andina y de cómo el amor va evolucionando con el tiempo.

«Aves sin nido» de Clorinda Matto de Turner, nos transporta a una época de injusticias y calamidades donde la acción de unos cuantos repercuten en su descendencia.