Cuatro canciones

Cuatro canciones

El mundo ha sido desde siempre la representación en carne de la música, todo lo que se puede ver y tocar posee música en su ser, todo movimiento tiene ritmo, toda vida se alimenta de la música. Todos en el mundo nacen con una voz privilegiada, pero algunos tienen una voz tan poderosa que pueden hacer diferentes tareas o incluso algunas muy especiales.

Mi madre trabaja en una importante empresa de seguridad, su voz asegura todas las cajas de seguridad de los bancos más importantes del planeta ¿se imaginan? Incluso un Rey vino personalmente a buscar a mi madre, había olvidado su clave y solo la voz (la real) de mi madre es capaz de abrir dicha bóveda. Ella es realmente valiosa para el país.

Mi padre es un granjero, pero no cualquiera. Poseemos 32 hectáreas y surtimos de las mejores verduras y frutas a diferentes departamentos, la voz de mi padre permite que las plantas crezcan con rapidez y den los mejores frutos. Y mis hermanos mellizos, nacieron para compartir su voz, ella (la menor) tiene el don de bailar cualquier ritmo, pero con la ayuda de mi hermano (su mellizo) ha podido dar espectáculos en otros países. Los conocen como “los mellizos de la seducción” suelen hacer acto de amantes y son la sensación cuando hacen sus shows.

Pero yo, soy la salvadora de la familia. La poderosa, la deidad a la cual fue dedicada las primeras canciones. La canción va “y ningún oído podrá escuchar su voz, pero con su nacimiento las 4 canciones se escucharán”. Evidentemente la letra va para una persona con mi condición, soy muda. De nacimiento. Un gran problema para sobrevivir en un mundo que todo funciona con la voz, con la música, con las canciones. Pero como mi llegada había sido profetizada supuestamente yo vendría aquí con 4 canciones.

Y sí, al momento de nacer se produjo un gran incendio muy cerca a la casa. Un bosque entero se estaba quemando y los bomberos ampliaban sus cantos para mover el agua de las mangueras, pero no bastaba. El incendio duro 72 horas.

Cuando cumplí 5 años mis hermanos mellizos me empujaron por la escalera y comencé a llorar desesperada y se produjo un terrible terremoto de resultados catastróficos.

Cuando descubrí que mi primer amor solo se había acercado a mí para estar con mi hermana mayor lloré con tanta desesperación que los ríos y mares amenazaron con inundar diferentes tierras.

Y el último incidente fue hace 3 meses, fui expulsada de la escuela por no considerarme humana, mejor dicho, por no poseer voz para invocar la vida. Quise gritar con tanto odio, con todo el odio que alberga mi alma dese que tengo memoria, pero ningún ruido salió de mi boca. Aquel día se formaron tantos tornados que se declaró el mundo en emergencia.

Hoy es la asamblea con los señores cantores. Son diferentes personajes importantes con melodiosas voces, se les considera la máxima autoridad en nuestro mundo. Desde el primer incidente se dieron cuenta que yo no era normal, que yo tenía un gran poder, pero no lo podía manejar. Sin voz no puedes hacer nada en este mundo decían…

Hoy les demostraré que me han rechazado por temor a lo que no conocen… a lo que no controlan. Hoy es mi cumpleaños número 17 y según la profecía, luego de las 4 canciones algo grande pasaría y ayer me paso. Mientras caminaba sola, lo comprendí al fin.

  • Kat ¿sabes por qué estás acá? –me pregunta uno de los cantores y yo asiento con la cabeza
  • ¡Si eres la de las profecías… representas un peligro para la sociedad!
  • ¡Es imposible que lo sea! ¡Se supone que la profecía es para una niña que tenga la voz tan maravillosa que nosotros no la podamos escuchar!
  • ¡Es cierto! – dicen varios, yo solo los observo
  • Creo que interpretamos mal la profecía –habla el más joven, quizás él me entienda- siempre hemos pensado que la profecía habla de una mujer, pero si es un hombre… todo cambiaría –no, no está pensando.

Luego de un momento todos me observan como creyendo que yo le diré algo, algo imposible… yo no puedo hablar. No tengo voz, no tengo cuerdas vocales.

  • Es inútil está reunión –dice una mujer- ella jamás nos dará las respuestas que pedimos, ni siquiera puede prender la luz de su cuarto con poder…

Eso era cierto y a la vez ya no lo era. Me coloque en el medio del salón para que todos me vieran, incluso mis padres que habían permanecidos callados todo este tiempo. Ellos sabían que yo era la elegida, pero no habían definido si aquello era bueno o malo. Hice lo que ellos me indicaron hace unas noches…

Aplaudí para llamar la atención y pedí silencio, todos me miraron como si lo que hiciera fuera una ofensa, pedir silencio a las voces más maravillosas del mundo, pero aun así lo hicieron. Todos se callaron y pude escucharlos…

Primero apareció el canto del fuego

Me has invocado, en qué puedo servirte…

Luego apareció el canto del agua

Mi niña, me has invocado… en qué puedo ayudarte…

El siguiente fue el canto del aire

Estoy para servirte, dame una orden…

El canto de la tierra fue el último en aparecer

Veo que nos llamaste correctamente… siempre que nos escuches podrás llamarnos…

Los señores cantores me miraban sorprendidos, algunos estaban en shock y otros piñizcaban al del costado para asegurarse que no era un sueño. Mi familia, parecía sorprendida y la vez temerosa. Lo siguiente que haría sería peor para ellos…

  • Ellos creen que soy un peligro o que no soy la de la profecía, no sé qué piensan… pero yo estoy cansada… -le dije a los 4 cantos
  • ¿Qué deseas que hagamos, mi niña? –me pregunto agua
  • Muéstrenles SU poder.
  • Es una orden –dijo aire
  • Y nosotros siempre obedecemos –completo fuego

Todos los presenten lo habían visto, habían visto como mi boca se movía y las 4 canciones asentían a cada cosa que yo hablaba, pero nadie había escuchado mis palabras…

  • Nuestra señora nos ha pedido mostrarles nuestro poder –dijo tierra mientras golpeaba su bastón contra el piso y la tierra comenzaba a vibrar, era un terremoto

Mientras las cosas comenzaban a caerse fuego prendió todos los papeles y objetos de madera que se encontraban en el lugar así alguien pudiera quemarse. Agua llamo a la lluvia y todo se mojaban, pero el fuego no se extinguía. Y viento termino por causa un tornado en medio del salón haciendo volar las cosas y algunos cantores. Los gritos, el miedo, las plegarías, yo las escuchaba todas.

  • ¡Haz que se detengan! –grito mi madre de repente, había olvidado que toda mi familia estaba acá
  • Suficiente –les murmuré

Todos me miraban con miedo y las 4 canciones se colocaron a mi alrededor… 4 dioses antiguos al lado de una muda, de una incompleta. Como un cuento de hadas.

  • Canto de la tierra, diles lo que me dijiste a mí… -le pedí
  • Ustedes nunca escucharán su voz. Una voz que nadie puede escuchar es la voz que nos puede invocar. Quien no puede hablar nos puede escuchar. Es por eso que las 4 canciones fueron cantadas al momento de su nacimiento, nosotros 4 cantamos para ella, pero solo ella nos pudo escuchar y lo supimos. Ella es nuestra y nosotros somos suyos.

 

Yo no tengo el poder o la voz para invocar las canciones que otros hacen, a mí me acompañan 4 canciones que son capaces de destruir el mundo con solo mi lamento o hacerlo más maravilloso con una sonrisa. ¿Qué debería hacer yo con tanto poder?

No comments yet. Be the first one to leave a thought.
Leave a comment

Leave a Comment