El último TICO

El último TICO

Hace unos días tuve que salir todo el día y por comodidad –y poder adquisitivo XD- me transporté en taxi. Tengo suerte, supongo, siempre me tocan taxistas amables o por lo menos respetuosos; algunos me preguntan si deseo una radio en especial, con otros hablo del clima o política, incluso maldigo el tráfico o a ciertos choferes que alteran mis nervios y mi viaje. Pero en general he tenido suerte, nunca he visto la necesidad de usar aplicaciones; mis amigos suelen pedirme taxi cuando salgo tarde de su casa o me acompañan en taxi hasta mi casa. Gracias por cuidarme.

Pero este día en especial fue diferente. Estaba desesperada por llegar a mi casa, había hecho un sol infernal, tenía la blusa pegada al cuerpo y podía sentir mi rostro pegajoso, no quería que me tocaran y mucho menos encontrarme a un conocido, sentía nauseas –el verano me atormenta-; decidí tomar un taxi para ir a casa.

Levanté la mano y espere que el primero se detuviera, no me percate del modelo hasta que estuve adentro –usualmente veo el rostro de chofer y memorizo la placa-. Una vez adentro lo note, me sentía al ras del suelo, el auto era viejo, el asiento chato, y angosto, era muy angosto. Vi los ojos del chofer mirándome por el espejo y le sonreí. Era un TICO y un señor –viejo- lo manejaba.

  • Hace años no tomo un TICO, es más, hace años no veo uno… -le digo mientras busco mi monedero
  • Sí, este tiene permiso hasta noviembre para andar…
  • Ya veo, ¿qué fue de los otros ticos? ¿Son viejos o qué?
  • Bueno, son viejos –sonríe- y los mandan a provincia

Sí, a provincia. Resulta que el TICO es un auto cómodo (consume poca gasolina) y es pequeño (ideal para las calles de provincia), pronto mandaría el suyo a provincia, solo buscaba al comprador adecuado. Decía que tendría paciencia para encontrar al adecuado, a quien le pagara el precio justo. El hombre tenía paciencia, la había desarrollado… hace años su esposa fue a España a trabajar y ayudar en la educación de sus hijos, con los años había logrado llevarse a cada uno de ellos. El viejo tiene 3 hijos y el último acaba de irse el año pasado (recién salido del colegio), en julio pensaba visitarlos y hablar con su esposa de ir él a vivir a España. Sonreía, sonreía mucho al contarme su historia. Hablaba muy bien de sus hijos y estaba orgulloso de la crianza que había podido darles. Seguimos conversando….

Recuerdo cuando los TICOS ahogaban Lima, cuando podías ver muchos vehículos amarillos, cuando hablaban que no eran seguros, que en choque salían perdiendo, que no es un auto bueno; recuerdo cuando la gente se sentía genial subiendo a cualquier taxi, sin ver el modelo. Ahora los TICOS ya no son considerados, e incluso son tirados…

¿Es lo mismo para nosotros? ¿Un tiempo estamos de moda y luego somos tirados? ¿Solo podemos rematarnos o encontrar alguien que apueste por nosotros? ¿Dónde iremos a terminar en unos años? ¿Dónde nos volveremos a encontrar?

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