Experiencia: “Los niños del séptimo piso” de Camila Cantuarias McCallum

Experiencia: “Los niños del séptimo piso” de Camila Cantuarias McCallum

Cuando asistí a la presentación del libro fui con la idea de una simple presentación donde se explicaría el porqué del libro y cuestiones así, sin embargo, mi corazón se presionaba con cada palabra dicha en aquella ocasión. Siempre he creído que las palabras tienen un poder asombroso, y eso volví a pensar cuando escuché hablar a la “Madre Coraje”. Otro hecho casi imperceptible fue el quiebre de voz de aquella valiente mujer que tomó fuerza una vez más cuando sintió la mano de Camila sobre la suya y quiero pensar que sintió lo mismo que yo leí con ese simple gesto: estoy contigo.

Este libro transporta 6 crónicas más una propia, la de Camila. No existe palabra para describir lo que encontrarás dentro de cada una de ellas, creo que lo que entiendas/leas será el reflejo de tu corazón. Pero algo está claro, por lo menos para mí, estas historias son solo el inicio, la aguja en un pajar, una estrella en el universo, un caso de muchos que suceden a diario. Depende de ti lo qué hagas con este valioso libro.

Algunas personas escuchamos la palabra cáncer y no lo vemos lejano porque nos trae a la mente el rostro de alguien o quizás simplemente su nombre. El cáncer es una enfermedad tortuosa en todo momento; es un huésped indeseable para toda familia, un huésped que jamás se va, solo se queda en silencio. En estas crónicas es un fantasma y también la parca.

Lo que Camila nos presenta son pequeños universos, pequeños casos que quizás pudiste conocer si prestaras atención en el micro, si te preguntaras cómo puede vivir la gente afuera de tu burbuja. Me agrada Camila porque con su libro ella invade tu casa y abre las cortinas y si es posible abre las ventanas y te lleva afuera para decirte que existe mucho más que tú y tu pequeño, y bien cuidado, universo.

Pero no temas, estas historias no traen dolor y tristeza, traen fuerza y fe. Traen ayuda. Exponiendo los casos de 5 bellos niños y las fuerza/amor/devoción de su familia, Camila nos trae la realidad de los niños del séptimo piso.

Recuerda

Puedes ingresar al fanpage Libro: Los niños del séptimo piso y conocer más casos y cómo ayudarlos.

 

Autora

Camila Cantuarias McCallum (Lima, 1993).

Bachiller en Comunicaciones y Periodismo por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). En la actualidad, cursa el Programa de Alta Especialización de Relaciones Comunitarias en la Universidad Esan.

Ha trabajado en canal televisivos como Latina, América Televisión y Sony Latinoamérica, así como en producción televisiva, redacción y relaciones públicas. Realiza labores en organizaciones sin fines de lucro como Donante Pendiente, Juguete Pendiente y ComunidArte.

“Los niños del séptimo piso” es su primera publicación.

 

Contratapa

“Los niños del séptimo piso” es una colección de seis crónicas sobre pacientes oncológicos infantiles, niños que sin haber podido tomar una sola decisión en su vida, ya tenían que luchar por ella. En este libro queda registrada su historia, una que vale la pena conocer para comprender la realidad que se vive en nuestro país.

 

Hay libros que responden a grandes enigmas, que resuelven misterios, que te explican por qué las cosas no caen para arriba. “Los niños del séptimo piso” no es de aquellos sino de otra especie distinta y más fascinante: los que traen preguntas inquietantes y te dejan pensando en el vacío.

Marco Avilés

Los cuerpos de los niños son fronteras frágiles, se van secando, vaciando de sí. ¿Qué hacer frente al cáncer que no es una metáfora? ¿Qué ante un drama corriente, cotidiano, copado por fluidos, instrumentos, trámites, pobreza y burocracia? ¿Podría decirse, por ejemplo: los niños se deshacen, como flores secas, como piezas de un campo, que para siempre, será parte de nuestra mirada? Pero agonizar en la precariedad del sistema de salud no debería ser poético.

 

“Los niños del séptimo piso”, y de otros pisos cercados por la enfermedad, sufren por sus cuerpos y por la indolencia. Sin embargo, ellos y sus padres no solo agonizan, viven. Resisten. Quizás no sea un gran consuelo el recuerdo de sus luchas. Pero tal vez compartir las experiencias de estas familias pueda motivar o algo más que a una cómoda empatía. Porque el sufrimiento y su alivio deberían ser vividos y pensados más en plural, como el asunto público que representan, y dejar de ocupar este lugar al margen donde las personas casi en secreto se consumen.

José Carlos Agüero

 

No comments yet. Be the first one to leave a thought.
Leave a comment

Leave a Comment