“Las mujeres tienen demasiados derechos acá”

“Las mujeres tienen demasiados derechos acá”

Es lo primero que capta mi atención de toda la conversación que tenemos mi amiga, su esposo y yo con el albanés que vende shawarma en la esquina, saliendo de mi universidad.

Es un tipo blanco, gordito, con un español muy mal masticado, se ríe y hace reír. Es un buen tipo, lo sé, lo puedo ver, solo tiene su cultura muy presente, su religión, sus constumbres. Está casado con una peruana y eso le hace decir que con la mujer peruana no se puede discutir.

“Ustedes nunca callarse, siempre hablar y peor al darle la contra, parecen casete, hablan y hablan y hablan” – dice mientras le da un sorbo a su trago.

La conversación sigue y mi amiga y su esposo siguen sonriendo mientras charlan con él, yo solo escucho. Su forma de hablar me gusta, disfruto escuchar a extranjeros intentar hablar español. El hombre parece feliz de que le preguntemos tantas cosas.

Queremos saber el porqué de las mujeres que llevan burka, y le decimos que nos parece que quieren esconder a la mujer, pero respetamos sus costumbres solo que aquí sería realmente extraño. Él se ríe y es evidente que no es la primera vez que le preguntan por eso, nos dice que halla los hombres se quieren casar con mujeres bonitas, con buen cuerpo, y las menos afortunadas se quedan solas y no les parece justo, por eso… las mujeres usan burka y el hombre no conoce su cuerpo, así que todas tienen las mismas oportunidades.

Seguimos conversando y nos cuenta que es feliz con su esposa. Pero que aquí las mujeres tenemos muchos derechos, incluso podemos marchar –a pedir más supongo-. Él dice que las mujeres en su país con la mirada de su esposo de callan, aquí no, aquí hablan más.

Difícil callar a una mujer, difícil callar a alguien que se ha sentido maltratado u oprimido. Según la constitución, el ser humano por simplemente ser humano no debe sufrir, y sus derechos deben ser respetados. En algún momento de la historia las mujeres no debieron consideradas personas, pues muchos de nuestros derechos fueron mutilados.

La historia ha ido avanzando y se nos ha permitido –lo que por nacimiento nos pertenece- opinar, votar, estudiar, y demás cosas. Pero ahora, en mi país, luchamos contra el peor mal, el miedo.

En el Miss Perú 2018 las candidatas a Miss fueron diciendo las cifras que debieron ser sus medidas y fueron reemplazadas por las cifras nuestro país, desde feminicidios, violaciones, maltratos, denuncias, cifras sórdidas. Y nosotros nos alarmamos con estas cifras, pero qué hemos buscado hacer al respecto, sigo viendo amigas que aguantan que su pareja les grite o veo parejas que han vuelto luego de que el hombre le metió una cachetada. ¿Se puede perdonar un golpe? ¿En qué caso pueden aceptar sus disculpas? ¿No se deben aceptar esas disculpas? ¿Por qué callas o aguantas?

He sido testigo de cómo algunos tipos intentan ningunear a sus parejas o son violentos emocionalmente e intentan hacer añicos la personalidad de ellas. He hablado con ellas, pero resulta que no escuchan, que los quieren, que no lo ven mal. A mí me enferma.

Hombres que se molestan con ellas por llegar tarde, llamarlas para saber qué hacen, dónde están, por qué tardan tanto, yo… no termino de entender cómo pueden verlo normal. Pero esas relaciones se tornan enfermas, he podido observar como ellas también han cambiado, ahora revisan los celulares, les gritan, se alzan la voz, se dicen cosas hirientes, y una u otra vez me confesaron que se han golpeado. Sigo insistiendo que eso no es sano, que no es una relación, pero a los días vuelvo a ver una publicación en Facebook del amor que se tienen.

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