Taxi de madrugada

Taxi de madrugada

Como lo dije anteriormente me gusta –cuando puedo- tomar taxi. Es más rápido y más sencillo. Y es uno de los pocos medios de transporte a las 5:00 a. m.

El viernes pasado, luego de un genial primer programa de radio, fui invitada al karaoke –no soy de cantar- y no tenía muchas ganas, pero siempre soy falla y esta vez no pensaba serlo… así que nos encaminamos al karaoke, luego a la disco y luego a otra disco. Mientras reía, y bebía –muy medido-, y bailaba; no pensaba que al día siguiente me dolerían las piernas porque más de un año que no salgo a bailar… como digo, no lo pensé y, hoy, pago las consecuencias.

Cuando nos fuimos le pedí a unos amigos que me jalen hasta su casa y de eso me pasaba a la mía. Uno de ellos estaba descargando la aplicación para taxi seguro, pero le dije que solo le tome una foto al taxista y la placa y ¡listo! Detuvimos al primer taxista que se detuvo y le pregunté –un poco chokeada- ¿usted piensa secuestrarme? ¿piensa hacerme algo?, el viejo solo me sonrió y mi amigo también. Luego de una breve conversación acepte subir al carro y mi amigo me pidió escribirle al llegar ¡TODO OK!

Mientras íbamos en camino, el señor me dijo que jamás secuestraría a alguien… muchas complicaciones, mucho cargo de conciencia, él tenía hijas de mi edad y uno no hace lo que no quiere que le hagan. Comencé a reírme y le dije que era un buen hombre y a los buenos hombres parece no irles bien, pero viven una vida tranquila. Al llegar a mi cuadra, el anciano se dio cuenta que no se puede ir por mi cuadra porque el alcalde –de mierda- ha roto todo y es pura trocha.

  • ¡No puedes caminar sola, es muy tarde! ¡Meteré el carro!

Y así lo hizo, metió el carro por toda la trocha, sonando y golpeando, pero llegamos al frente de mi edificio y al momento de pagarle, le dije nuevamente:

  • A los hombres buenos parece no pasarles cosas buenas, pero sus actos son lo que despiertan buenos sentimientos- le di mucho más de la tarifa y me di la vuelta

El hombre habría pensado que yo me metería y estaría tranquila, pero no. Subí y me cambié rápidamente para sacar a mi perro a su vuelta de madrugada.

Pero el hecho está en sus palabras… ¿las personas que cometen actos crueles y deplorables tienen la conciencia muerta o ausente? ¿no hacemos el mal para no tenerlo devuelta? ¿es complicado vivir? ¿a las personas buenas realmente le pasan cosas buenas? No estoy segura, pero gracias a la vida misma a mí no me ha pasado nada malo…

Por cierto, no siempre escribo de taxis, es solo que por el momento se me han pegado.

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